sábado, 4 de julio de 2009

CALLEJERO GADITANO

COMPAÑIA
CALLE DE MUCHO TRANSITO QUE UNE LAS PLAZAS DE LA CATEDRAL
Y TOPETE (PLAZA DE LAS FLORES) O SEA, UNO DE LOS SITIOS MAS CENTRICOS DE CADIZ.
LASTIMA QUE SU ESTRECHEZ, EN ALGUNOS SITIOS SEA CAUSA DE
MUCHAS MOLESTIAS.
SE LLAMABA EN 1652 A 1674"COLEGIO DE LA COMPAÑIA DE JESUS",
QUE DERIVO POR EL VULGO EN EL DE "COMPAÑIA" A FINAL DE
DE SIGLO XVIII SE LE CONOCIA POR EL "RUFO".
EN LA REFORMA DEL NOMENCLATOR, SE LE PUSO EL NOMBRE DE"TAMARA", POR DON FRANCISCO TAMARA, PROFESOR DE HUMANIDADES
AUTOR DE MUY BUENAS OBRAS, ENTRE ELLAS "APOTECMAS".
AL AÑO ESCASO DE LA MUERTE DE DON JUAN PRIM,
QUE CONMOVIO A ESPAÑA ENTERA, EL AYUNTAMIENTO ACORDO
(6 DE JUNIO DE 1871) ROTULAR ESTA CALLE CON EL NOMBRE
DE" GENERAL PRIM".
NO TIENE NUMERO 13 Y ESTA CONSIDERADA POR ELLO
COMO CALLE DE BUENA SOMBRA.
TIENE MUCHAS INDUSTRIAS Y COMERCIOS,
EN EL N*2 VASCONIA (CALZADOS) EN EL N*3 TINOCO (CONFECIONES)
BAR (EL BRIN) EN EL N*3 FAMOSO POR SU BUEN CAFE, BAR QUE NO
TIENE TAPEO COMO NO TE COMA UNA RONDEÑA O UNA MADALENA .
EL PILAR TIENDA PARA BEBE.
EN LA ESQUINA DE ARBOLI; ESTABA LA CONFITERIA (SUCURSAL DEL
POPULO) HOY TIENDA DE VESTIDO DE NOVIA Y NOVIOS
(MANUEL INFANTE).
Y LA OTRA ESQUINA ESTABA EL ALMACEN DE COMESTIBLE LOS SORIANO
LA FARMACIA VERGARA HOY REFORMADA (GUERRERO).
ESQUINA CON OBISPO URQUINAONA ESTABA LA BOTA DE ORO HOY
(PAYMA) TAMBIEN DE CALZADO.
LA RIOJANA DE DON CLAUDIO RODRIGUEZ Y SU COMPAÑERO
DON ANSELMO GARCIA, DESPUES FUE REJENTADA POR LA FAMILIA TEJADA, (DONDE SE VESTIA MEDIO CADIZ, DONDE SE HACIA MUY
BUENOS TRAJES A MEDIDA.)
Y AL FINAL DE LA CALLE ESTABA EL FAMOSO "MILLONARIO" QUE
VENDIA DE TODO UN POCO.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

mi querida calle arboli, cuantos recuerdos y que buenos pasteles comprabamos en la pasteleria de manolo y juanito el del colmado con sus chicucos todos muy buenas gentes

mari carmen garcia franconetti dijo...

Me acuerdo de la carbonería de la Calle, Obispo Urquinaona, de algunos comercios que nos dices, el ajetreo de la gente, camino a la Plaza de Abastos, y oros lugares de compras...
¡Cuánto añoro todo eso, Dios mío!